BIENVENIDOS
Somos Vocaciòn..
El ser humano tiene en sì algo de divino, una llamada que trasciende toda su vida. Es llamado por el Divino para que viva en la alegrìa y en una donaciòn sincera en cada momento de ésta historia redimida por Cristo. En medio de la cultura anti-vocacional, nos proponemos replantear que somos vocaciòn, somos llamados, somos escogidos para "ser" y "hacer". No solo al sacerdocio o a la vida consagrada, sino que también a la vida laical, comprometiendonos a ser felices con lo que hacemos.
martes, 30 de octubre de 2012
domingo, 28 de octubre de 2012
SER SACERDOTE ES UN DON MÁS PARA COMPARTIR
QUÉ ES SER UN PASTOR CATÓLICO:
Ser un
pastor católico es estar consagrado a Dios al servicio del pueblo, en el pueblo
y con el pueblo, sufrir con él, gozar con él y luchar por él. Aun cuando en
términos de política la supuesta laicidad del Estado trate de apartar la voz y
la moral de todo cristiano. El pastor de la iglesia católica ha de defender la
dignidad humana de los hijos de Dios, así se trate del mismo gobierno o
cualquier otro ente social, sin caer en el mismo juego del mal.
No se trata de olvidar o hacer a un lado el evangelio, sino más bien d aplicarlo, pues nunca es la labor del pastor hacer de su ministerio una vida política, pero si defender la doctrina de nuestra iglesia. Ser un pastor Católico es andar por el mundo con la idea de Fraternidad y unidad, que proceden de la verdad revelada del Evangelio, que va en ayuda del pueblo que es denigrado, marginado y humillado por quienes se creen los dueños y señores del mundo. Es también ser modelo del rebaño a ejemplo de Jesús el buen pastor, que deja a las demás ovejas para ir en busca de la extraviada y una vez encontrándola se alegra y retorna con las demás a compartir su gozo y alegría, mas nunca las habrá de dejar solas. Ser un pastor Católico, es donarse para el servicio y su principal trabajo será acercar a Dios a sus hermanos, dándoles a conocer un Padre amoroso que les ha prometido la Salvación, aun cuando en tiempos de guerra o cualquier otro movimiento social bélico y sangriento, trate de impedirle al sacerdote ejercer su labor evangelizadora.
No se trata de olvidar o hacer a un lado el evangelio, sino más bien d aplicarlo, pues nunca es la labor del pastor hacer de su ministerio una vida política, pero si defender la doctrina de nuestra iglesia. Ser un pastor Católico es andar por el mundo con la idea de Fraternidad y unidad, que proceden de la verdad revelada del Evangelio, que va en ayuda del pueblo que es denigrado, marginado y humillado por quienes se creen los dueños y señores del mundo. Es también ser modelo del rebaño a ejemplo de Jesús el buen pastor, que deja a las demás ovejas para ir en busca de la extraviada y una vez encontrándola se alegra y retorna con las demás a compartir su gozo y alegría, mas nunca las habrá de dejar solas. Ser un pastor Católico, es donarse para el servicio y su principal trabajo será acercar a Dios a sus hermanos, dándoles a conocer un Padre amoroso que les ha prometido la Salvación, aun cuando en tiempos de guerra o cualquier otro movimiento social bélico y sangriento, trate de impedirle al sacerdote ejercer su labor evangelizadora.
Equivocados
están quienes pretenden encerrar en las sacristías y en las casas cúrales a los
Sacerdotes, pues creen que el sacerdote solo debe hacer misas. Pues por él
Cristo habla y denuncia las injusticias, aun cuando a veces algunos personajes
de la Iglesia Católica la han manchado y la han dejado como la peor de las
madres, pues en vez de defender la dignidad humana, se jactan de sus fechorías
Ante esto hay de ustedes mis queridos
sacerdotes, que en vez de seguir no estos consejos, sino la Palabra Revelada de
Dios, se aparten del verdadero fin por
el cual fueron ustedes consagrados: El Anuncio del Reino Dios y
su Justicia Divina.
Finalmente
amigos, la iglesia somos todos, y quienes nos encaminamos en este camino de la vocación
hemos de educarnos e instruirnos en las ciencias y la política para dar
respuestas razonables y con fundamentos a la feligresía de nuestros tiempos.
Sin apartarnos de la Ley Divina, ni de la oración y mucho menos de la vocación
universal a la Santidad. Hemos de estar: FIRMES EN LA FE.
Por: José Misael Rodríguez Vargas. mdr Coordinador General del Grupo de Acólitos CVSJ
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