BIENVENIDOS

Somos Vocaciòn..


El ser humano tiene en sì algo de divino, una llamada que trasciende toda su vida. Es llamado por el Divino para que viva en la alegrìa y en una donaciòn sincera en cada momento de ésta historia redimida por Cristo. En medio de la cultura anti-vocacional, nos proponemos replantear que somos vocaciòn, somos llamados, somos escogidos para "ser" y "hacer". No solo al sacerdocio o a la vida consagrada, sino que también a la vida laical, comprometiendonos a ser felices con lo que hacemos.



domingo, 7 de octubre de 2018


Santa Teresa del Nino Jesús


En éste mes dedicado al orar por la obra de Dios en el mundo a travéz de tantos hombres y mujeres que han querido dejarlo todo para ir en tierras lejanas a anunciarel amor, la misericordia y la bondad del Buen Dios, es bueno dedicar un poco de nuestro tiempo para reflexionar sobre la espiritualidad de una santa a quien la Iglesia le dá el titulo de patrona de las misiones.

Santa Teresa del Nino Jesús, nació en Alencon Francia el 2 de enero de 1873 y murió el 30 de septiembre de 1897. Nació en una familia muy católica, su padre Luis Martin, su Madre Celia Maria Guerìn y fué la menor de nueve hermanos, 4 murieron siendo muy pequeños. Quedando cuatro hermanas, todas ellas se hicierón religiosas carmelitas.



La pequeña Teresa desde muy niña,comprendió el amor que Dios le tenía y ella quería responder de la misma manera, siempre reconociendo que en el mundo ella solo sería una pequeña creatura delante de la inmensa majestad y bondad de Dios. Amaba la naturaleza, en ella veia y descubría una de las maneras como Dios se puede revelar a los hombres, tanto que comparaba la naturaleza con las almas y la vida espiritual. Decía, “Dios al crear las flores las creó con el esplendor y el olor que a cada una corresponde aunque si algunas revestidas de una encantadora sencillez”. Ella se conisderaba una pequeña flor en eljardin de Dios y como ya dentro de su alma tenìa esos deseos santos de ser la esposa de Jesús,quería ser grande para poder responder como se debe a tal amor. Pero luego entiende que el deseo es bueno pero que hay que ser así como el Buen Jesùs quiere que sea, pequeña.

Decìa,“Lo mismo ocurre en el mundo de las almas, que es eljardìn de Jesús. Él quizo crear los grandes santos que pueden ser comparados a las azucenas y a las rosas; pero tambièn ha creadolos màs pequeños y estos deben contentarse con ser margaritas cilvestres o violetas destinadas a regocijar los ojos de Dios cuando mira hacia la tierra. “La perfección consiste en hacer Su voluntad, en ser lo que él quiere que seamos”( Historia de un Alma).

Luego en el trancurso de su vida en el carmelo como religiosa, ésta semplicidad de vida asumida en la expresión más grande de humildad, ella la llamará“ La pequeña via”. En esto se centra toda su espiritualidad, vivir en el Espiritú evangelico la semplicidad y la humildad, en un total abandono al querer de Dios, aceptando cada sufrimiento como un don precioso, don que Dios da a quien verdaderamente ama.

Ella en su camino de perfección amó a Dios sobre todas las cosas y quizo ofrecerse como victima al amore misericordioso de Dios, viviendo cada momento con intensidad transformandolos en actos de verdadero amor.

Una  mujer que a los ojos de muchos no hizo nada de extraordinario para ser una de las grandes santas de la Iglesia Católica, amada y venerada por muchos y a quienmuchos le debemos la vocacion sacerdotal o religiosa, pero que con su humildad, semplicidad de vida y entrega total a la voluntad de Dios, hizo que el deseo de ser santa se convirtiera en su lucha cotidiana. Abandonada en Dios y a quien miraba como el Ascensor que la llevarìa a las altas montañas de la perfección. Mujer mistica, viendo el amor de Dios en las mas pequeñas cosas de la vida. Creo que a eso estamos llamados, a vivir intensamente nuestros dias en el abandono total a Dios misericordioso que nos ha llamado desde siempre a ser parte de su maravilloso jardìn, en donde cada uno de nosotros, con nuestrascualidades y capacidadespodamos contribuir a seguir sembrando  en el mundo las semillas del amor, del perdón, de la misericordia y de bondad del Buen Dios.  Y así como la pequeña Teresa descubre que en el corazón de la Iglesia ella es el amor, asì nosotros tambien sintamos la llamada a ser esa extención del amor de Dios, allí en donde nos encontramos, allí en nuestro lugar de trabajo, de estudio, aquí, en éste momento y a esta hora. Experimentando desde ya nuestro cielo.

                                                                                                            
P. William Alonso Pulgarin—MDR.

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